Un verdadero antiarrugas llamado sol

Un verdadero antiarrugas llamado sol

La obsesión de estar morenas está llevándonos a tener una piel arrugada de manera prematura. Los dermatólogos llevan años advirtiéndonos de que tomar el sol sin control y sin protección pasa factura a la piel: Arrugas prematuras, falta de luminosidad, piel opaca… Por tanto, uno de los antiarrugas más potentes es el protector solar, por lo menos usar un FPS 30.

De hecho, un estudio publicado en el número de junio de Annals of Internal Medicine, sugiere que el uso diario de protectores solares ralentiza la aparición de signos de envejecimiento (arrugas, manchas, sequedad, tirantez…). Para esta investigación el grupo de estudio debía aplicarse diariamente una protección solar factor 15 que filtra el 92% de la radiación UVB. Después de cuatro años comprobaron que quienes habían usado protección solar presentaban un 24 % menos de los signos de envejecimiento más severos, piel más elástica y resistente a arrugas.

El resumen del estudio es claro: El fotoenvejecimiento no es parte del proceso natural de envejecimiento: se puede evitar. “Si ves a alguien de 90 años y observas la parte de su cuerpo que no se ha expuesto al sol, no ves fotoenvejecimiento”, afirma la Dra. Adele Green. Por otro lado, un estudio de 2012 liderado por Sophie Seite para La Roche Posay concluía que la aplicación a diario de una hidratante con fotoprotección de amplio espectro previene las reacciones moleculares de los genes vinculados al envejecimiento cutáneo.